Fantoche, la revista de Unima Federación España, alcanza su número 12 (XIII año) con un índice de contenidos realmente extraordinario. Pocas veces se consigue semejante póker de ases en los ámbitos hispánicos de las revistas impresas sobre títeres y teatro, fruto de la constancia de unos investigadores que se han tomado muy en serio su trabajo y de las relaciones de colaboración que entre ellos se han establecido gracias a una organización, UNIMA.

Paco Cornejo y Adolfo Ayuso, del equipo científico de Fantoche.

Vale la pena aquí resaltar la importancia de UNIMA en el desarrollo y desenlace de esta afortunada operación, así como las labores de intercambio y colaboración internacional realizadas por personas clave como Yanisbel V. Martínez desde Granada –ha sido el nexo de unión entre Monova, Ayuso y la carpeta encontrada en Moscú), el historiador de los títeres Adolfo Ayuso desde Fantoche y Zaragoza, y Nina Monova, desde Moscú. Un logro extraordinario que hoy asoma como primicia mundial en las páginas de la revista Fantoche, de UNIMA Federación España. Como dice Adolfo Ayuso: ‘La interconexión de las personas es clave para el avance de cualquier tipo de conocimiento. Y en eso, UNIMA puede tener un papel fundamental: interconectar a las personas, pertenezcan o no a la UNIMA. Si eso se entiende, la marioneta (bajo todas sus formas expresivas) llegará cada vez más lejos.’

Resumiendo el póker de ases de los contenidos, tenemos lo siguiente:

1- Los artículos de Adolfo Ayuso y Nina Monova sobre las fotografías y los textos encontrados recientemente en Moscú (hace unos meses), dejados allí durante una visita efectuada por Miguel Prieto a Rusia en el año 1937, más un anexo con las imágenes inéditas cedidas en su día por Miguel Prieto. Un material inédito de un extraordinario e incalculable valor que incluye varias obras originales desconocidas hasta ahora y unas imágenes que nos dan luz sobre una época y unos acontecimientos de los que se sabe tan poco.

Compañía La Tarumba. ‘Foto casi igual a la que aparece en el diario Ahora de 12 de mayo de 1937, pero obtenida un instante antes o después’, nota Fantoche.

Se trata de una de las aportaciones más importantes en la Historia de los Títeres durante el período de la Guerra Civil Española, descubiertas por Nina Monova en los archivos del Teatro Obraztsov de Moscú, gracias en parte al interés mostrado por el tema y por la figura de Miguel Prieto por Adolfo Ayuso y Yanisbel V.Martínez en uno de los encuentros de Granada.

2- Un artículo de Adolfo Ayuso sobre los primeros ventrílocuos españoles con nombres y datos desconocidos hasta ahora, lo que sienta por primera vez las bases para una verdadera y documentada historia de la ventriloquía en España, un campo de las Artes Escénicas del que se sabe bien poco.

El Ventrílocuo O’Kill sobre 1886.

3- Un texto de Shaday Larios sobre ‘La historia de nuestras cosas’, en el que la conocida estudiosa y artista titiritera mexicana profundiza sobre el tema de los objetos como material para el teatro y en sus usos como aporte simbólico y documental en las labores de investigación histórica, estética y antropológica.

Fotografía Shaday Larios.

4- Un trabajo en profundidad sobre el mundo de Arketal, que dirigen Greta Bruggeman y Sylvie Osman,  y su taller en la ciudad de Cannes, donde se encuentra su Centro de Formación e Investigación sobre el Arte del Títere.

Sylvie Osman, de Arketal.

5- Un precioso texto de Jaime Santos dedicado a Julio Michel, director de Libélula y del Titirimundi de Segovia, fallecido como es sabido en 2017.

Julio Michel en plena representacion.

6- Y para acabar, un texto de Bruno Leone titulado ‘Pulcinella y Federico’, a partir de poemas de Lorca, que se estrenó en 2010 en la XIII Verbena con Títeres en la Huerta de San Vicente, Granada.

Ilustración de Jorge González para el texto de Bruno Leone.

Si añadimos a este índice una editorial de Ramón del Valle Vela que nos sitúa los distintos contenidos de la revista y la viñeta de humor de Santi Ortega, con un magnífico diseño de la revista de Jesús Caballero, bajo la indispensable coordinación general de Joaquín Hernández y el aliento de Francisco J. Cornejo en el equipo de redacción, podemos comprender la extraordinaria magnitud del volumen de Fantoche que acaba de salir de la imprenta.

Comentaremos a continuación los cuatro primeros puntos, dejando que los otros dos hablen por sí mismos en la retina del lector.

Los contenidos:

1- Fotografías y textos de Miguel Prieto y La Tarumba encontrados en Moscú

El primer bloque de contenidos importantes del Fantoche nº 12 lo constituye sin duda el bombazo que representa el encuentro en Moscú de unas fotografías hasta ahora inéditas y de unos textos desconocidos pertenecientes a Miguel Prieto, director de la compañía La Tarumba, un descubrimiento de la profesora Nina Monova, ‘estudiosa de las marionetas, editora de revistas especializadas, jefa del departamento literario del Teatro Central de Títeres Sergei Obraztsov, miembro honorario de Unima Rusia y presidente entre 2008 y 2016 de la Comisión Europa de UNIMA Internacional’, tal como nos la presenta Adolfo Ayuso en su artículo ‘Nina Monova: el azar y el trabajo’.  En el texto de Ayuso se nos explica este dichoso acontecimiento y nos advierte de la importancia del legado recuperado.

Miguel Prieto y Sergei Obraztsov.

A continuación, Nina Monova firma un texto titulado ‘Una reunión en Moscú, 1937: Miguel Prieto y Sergei Obraztsov’, en el que habla de la participación de un grupo de españoles –parece ser que fueron Miguel Prieto, Miguel Hernández, F. Martínez-Allende y Gloria Santullano– en el V Festival de Teatro Soviético durante el mes de septiembre de 1937.  A raíz de los encuentros mantenidos con Sergei Obraztsov y Andrei Yakovlevich Fedotov, entre otros artistas rusos, quedó en una carpeta abandonada en una estantería del Teatro Obraztsov de Moscú  un material que es el que ahora ha sido recuperado por Nina Monova.


He aquí el contenido de la carpeta, con los materiales donados por Miguel Prieto, según nos lo cuenta la autora del artículo:

‘…treinta y siete fotos (escenas de diversas representaciones, títeres, espectadores en las trincheras y en los hospitales de campaña, buena parte de ellas absolutamente inéditas en España), tres libretos editados en plena Guerra Civil con obras representadas por el teatro La Tarumba (Los salvadores de España, de Rafael Alberti, El retablillo de Don Cristóbal, de Federico García Lorca, y Defensa de Madrid y Lidia de Molas, escrita por el propio Miguel Prieto y su compañero, el poeta Luís Pérez Infante, obra inédita hasta el momento en España) y un programa que explicaba, por boca del poeta Miguel Hernández, la actuación de La Tarumba al servicio de la guerra, así como una reseña de sus obras de mayor éxito. ‘


Y sigue contándonos Nina Monova:

‘La misma carpeta también contenía publicaciones sobre el teatro de títeres español en la prensa soviética, incluyendo un artículo del propio Andrei Fedotov (el compilador del material reunido en la carpeta) en la revista rusa Juguete, marzo, nº3, 1938, titulado ‘La Tarumba’. A juzgar por la entonación de la historia y los detalles del texto, Fedotov pudo conocer personalmente a Prieto.’


No avanzamos más sobre el hallazgo de Nina Monova y sobre su artículo publicado en Fantoche. Sólo añadir que el interesado encontrará, tras los dos textos de Ayuso y Monova, un anexo con todas ‘Las fotos que han venido de Moscú’.

Componentes de La Tarumba.

Soliciten rápido un ejemplar de Fantoche antes de que se acaben las existencias. Y para los que viven lejos, en breve el número estará disponible en versión pdf desde la página de UNIMA Federación España.

2- ‘La Voz a ti debida. Para una historia de la ventriloquía en España (1)’, por Adolfo Ayuso

Si bombazo era el contenido del apartado anterior, bombazo también es el extenso artículo de Adolfo Ayuso sobre los primeros ventrílocuos españoles, de los que nada se sabía hasta el momento.

Es una suerte que haya estudiosos como Ayuso que llevados por una intensa curiosidad hacia las formas más excéntricas y limítrofes del teatro, les dedica horas y horas de su tiempo con el rigor y la seriedad pertinentes. Fantoche ha sido el receptáculo de algunos de sus trabajos  más interesantes –como la historia del titiritero Félix Manlleu, del que tan poco se sabía, o las aportaciones sobre la Tía Norica junto a Paco Cornejo, o la exhaustiva biografía de Gonzalo Cañas en el último número, entre otros–. En esta ocasión, Ayuso nos introduce en el mundo de la ventriloquía, sacando de la oscuridad de las hemerotecas los nombres de los primeros artistas españoles de la ‘voz desdoblada’ o de los muñecos que hablan ‘con la voz a ti debida’, como dice el título del artículo.

Tras indicarnos que en un principio, el ejercicio de la ventriloquía se hacía sin muñeco alguno, más como un ejercicio de voz desdoblada que era proyectada a más o menos distancia, o simulada en el interior de una caja o un armario, nos va contando cuales fueron los primeros nombres que sonaron en las salas y en los periódicos.

El francés Mr. Faugier fue uno de los primeros en recorrer los escenarios españoles, con juegos de ventriloquía que alternaba con ejercicios de prestidigitación y de física recreativa, con noticias de su presencia en Madrid en el año 1819.

El primero nombre español, ventrílocuo aún sin muñeco y con una gran habilidad en el canto y la guitarra, fue Francisco de Borja Tapia (fecha desconocida de nacimiento y fallecido en 1845), citado por Juan Mieg en 1857, en el Semanario Pintoresco Español, y por Ramón de Mesonero Romanos, en su libro ‘Memorias de un sesentón, natural y vecino de Madrid’, editado en 1880 en Madrid.

Tarjeta publicitaria de O’Kill sobre 1900.

Nos habla a continuación de los ‘Gabinetes de Muñecos’, con ventrílocuos que trabajaban ya con figuras de medida humana, como O’Kill, presente en los escenarios de Barcelona y Valencia en el año 1884, quién por lo visto tuvo mucho influencia en la ventriloquía local.

Otro nombre aparece con tres denominaciones distintas, como Marthen, Marten o Martín, seguramente un catalán como deduce Ayuso por los títulos de algunas de sus obras, y que también actuó en México.

A finales del siglo XIX, los nombres empiezan a multiplicarse: Bernet, Don Pere Pla de Palacio, Pablo Carro, autor de un largo artículo sobre El Arte de la Ventriloquía, publicado en tres números de la revista Eco Artístico (en 1909 y 1910), el señor Arbós, Aragrev que en realidad se llamaba Antonio Vergara…

Anuncio del Caballero Felip en Eco Artístico, 1911.

Ayuso sitúa el esplendor de la ventriloquía española en las tres primeras décadas del siglo XX, con nombres tan importantes como el Caballero Felip, con grandes puestas en escena y muñecos que parecen tener vida propia.

El Caballero Felip en ‘Caras y Caretas’, Buenos Aires, 1916.

Juliano es otro de los grandes nombres, quién solía actuar en los intermedios de las salas de proyección del primer cine en España y que tuvo una carrera llena de accidentes, por toda España y por América, donde se llegó a pensar que había naufragado en el Amazonas, para reaparecer un año más tarde en Madrid.

Juliano con Ninchi y Tío Roque, Nuevo Mundo, 1906.

Juliano, ‘El Arte del Teatr0’, 1906.

Juliano, Nuevo Mundo, 1906.

Francesc Roca es una figura central en este asunto, al ser un artista que diversificó mucho sus habilidades en el mundo del espectáculo: magia, marionetas, figuras de cera y ventriloquía. Igualmente nos habla de la figura de Vicente Llovet.

Francisco Roca con su gabinete de muñecos, cartel publicitario.

Se trata de la primera parte de un trabajo que Ayuso está realizando y que se completará en una próxima entrega con nombres tan importantes como Francisco Sanz, Eugenio Balder y los hermanos Felipe y Wences Moreno. Igualmente la serie de los artistas de la Doble Voz del período franquista: Tina Garay, Rosy Barón o Mari Carmen García Villaseñor.

Eugenio Balder con su muñeco Luisito.

Como decíamos al principio, un bombazo para los interesados en estas artes periféricas del teatro –¡pero tan centrales para el público y los que aman el arte de los muñecos!

(ver textos de Adolfo Ayuso en Titeresante aquí)

3- ‘La historia de nuestras cosas’, por Shaday Larios

Autora de un libro fundamental que acaba de salir, ‘Los objetos vivos. Escenarios de la materia indócil’ (Paso de Gato, 2018, Ciudad de México) y del que hablaremos en breve en Titeresante, Shaday Larios nos ofrece un texto en el que trata el tema del Teatro de Objetos en diálogo con diversos autores y artistas, y con una referencia principal que orienta todo el conjunto: la mirada de Walter Benjamín sobre el sujeto que colecciona tal como aparece en su obra ‘Libro de los Pasajes’.

Libro recientemente publicado por Shaday Larios.

Tras referirse al trabajo de Christian Carrignon, uno de los pioneros en Francia del Teatro de Objetos, se centra en la figura del coleccionista y su perspectiva sobre el objeto, tomando a W. Benjamín como punto de partida, con la siguiente cita del mismo libro apuntado: ‘…el coleccionista alcanza una mirada incomparable sobre el objeto, una mirada que ve más y ve otras cosas que la del propietario profano, y que habría que comparar sobretodo con la mirada del gran fisonomista…’

Oficina de los detectives de objetos. Foto de David Continente.

Su diálogo continúa con los trabajos realizados por la misma Shaday Larios, en la obra ‘La máquina de la Soledad’ de Oligor y Microscopía, las sofisticadas indagaciones realizadas por ‘El Solar, agencia de detectives de objetos’ en Girona en la Carpintería Armand LLadó (a cargo de Shaday Larios, Jomi Oligor y Xavier Bobés), para centrarse al final en ese ejercicio de ‘objetos encontrados en la arqueología de rastro’, como lo llama la autora, titulado ‘Cosas que se olvidan fácilmente’, de Xavier Bobés.

Xavier Bobés.

Un texto que crea lenguaje sobre estas temáticas de la relación entre el sujeto y el objeto, que exigen distancia y reflexión, y escrito por alguien que es capaz de verlo desde dentro, implicada en las labores de creación artística de sus diferentes proyectos teatrales y documentalistas, y desde fuera, bajo la mirada sutil e incisiva de quién se atreve a indagar por estos terrenos tan espinosos entre el Ser y el No Ser.

Lean textos de Shaday Larios en Titeresante aquí.

4- ‘El Taller de Arketal’, en Cannes

Bien conocida el público español por sus muchos trabajos presentados, así como por sus talleres y exposiciones, la compañía Arketal es una de las formaciones titiriteras de referencia en Francia y ahora en España. Bajo la dirección de Greta Bruggeman y Sylvie Osman,  Arketal dispone en la ciudad de Cannes de un importante Centro de Formación y de Investigación sobre el Arte del Títere donde se realiza un extenso programa de cursos y talleres impartidos por los mejores especialistas del género.

Taller de Arketal en la escuela de verano de UNIMA Federación España en Cuenca. Foto J. Caballero.

Fantoche le dedica dos textos: en el primero se habla de la compañía y sobretodo del taller en Cannes y de sus cursos de formación. En el segundo texto, titulado ‘Un proceso creativo’, las dos directoras de Arketal, Greta Bruggeman y Sylvie Osman, dialogan sobre la creación del espectáculo para adultos ‘Pasajero Clandestino basado en The Great Disaster’ de Patrick Kermann.

El personaje de Guivanni Pastore, de la obra ‘Pasajero Clandestino basado en The Great Disaster’ de Patrick Kermann. Compañía Arketal.

Una obra sobre la emigración tratada con el rigor  y la seriedad de dos grandes artistas comprometidas éticamente con su trabajo. En el diálogo, las dos directoras repasan los diferentes procesos de creación de la obra, desde la concepción de los personajes hasta los aspectos técnicos y escenográficos.

Greta Bruggeman y Sylvie Osman, directoras de Arketal.

Un testimonio de gran valor sobre los modos de trabajo y producción de Arketal.

Vean artículos sobre Arketal en Titeresante aquí.

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