Entrega del Premio “El Farolito” 2026 a la compañía Búho Teatro. Sevilla, Teatro Alameda. (Fot. M. J. González de la Lastra)

La edición número 46 de la Fiesta Internacional del Títere de Sevilla comenzó el pasado 3 de mayo con la entrega del Premio “El Farolito” 2026 a la compañía sevillana Búho Teatro. Los asistentes esa tarde al Teatro Alameda presenciamos su espectáculo Contando jorobas; y una vez finalizado fuimos testigos del emotivo reconocimiento a los miembros de Buho Teatro. Este año fueron Bárbara Moreno Tempestini junto a su hija Valentina las que, en ausencia de nuestra querida y añorada Guadalupe, hicieron la entrega de la figura del León Pascual a Mercedes Izquierdo, que lo recibió en nombre de la compañía.

Búho Teatro nació hace ya 40 años, en agosto de 1986, a partir de la decisión tomada por tres de los participantes del Curso “Técnica de Marionetas de Sombras”, que había impartido Jean Pierre Lescot en febrero de aquel año en el Instituto del Teatro de la Diputación de Sevilla. Estas tres personas, que ya se conocían por haber asistido también al I Curso para Marionetistas de Habla Hispana en 1984, eran Mercedes Izquierdo, titiritera con Teatro de Papel y con Espandián Teatro, de Sevilla; Juan Luis Clavijo, titiritero y actor con Teatro de las Marismas, de Huelva; y Teresa Soler, solista formada en el Institut del Teatre de Barcelona.

Los objetivos declarados de la compañía fueron, desde entonces:

[…] la investigación, la creación cultural por medio de la marioneta y la exploración del mundo mágico y sugerente de las sombras. Como investigadores de los sentimientos humanos más profundos, intentan, a través de la propia experiencia personal, trasladar ésta al medio social que les rodea de una forma sensible, buscando siempre conmover a los espectadores por medio de la ternura o la reflexión, intentando siempre divertir.

Cartel, 1988

Su primera obra se estrenó el mismo año 1986; se trataba de un Viaje al país de las sombras: una creación colectiva en la que los tres componentes de la compañía contribuían a la animación del espectáculo. En su segundo montaje (1989), Historias de Lito. La ratita presumida, una versión de Teresa Soler y Mercedes Izquierdo del cuento popular, los animadores serían Mercedes y Juan Luis, con muñecos de guante diseñados y construidos también por Teresa Soler. Ese mismo año, Teresa constituiría su propia compañía: Títeres La Luna, en Puerto Real, Cádiz.

¿Quién soy?, 1991. (Fot. de la compañía)

En 1991, ya con Mercedes y Juan Luis como únicos integrantes de el Búho, pusieron en escena ¿Quién soy?, de Mercedes Izquierdo, autora y adaptadora de buena parte de las obras que en el futuro realizaría la compañía.

Yerma, de Federico García Lorca. Dirección: Roman Paska (Fot. de la compañía.)

En 1993 el Búho dejó por un momento el teatro infantil –que ha caracterizado la mayor parte de su trayectoria– al estrenar Yerma, de Federico García Lorca; el más ambicioso proyecto de la historia de la compañía. En coproducción con el CAT (Centro Andaluz de Teatro), de la Junta de Andalucía, la obra contó con la dirección, concepción de marionetas y escenografía del notable marionetista estadounidense Roman Paska. El espectáculo se caracterizó por el uso simbólico de una serie de objetos y figuras que lo convertía en una especie de ritual en el que el personaje protagonista adquiría una dimensión mítica. La puesta en escena requería la presencia de cuatro actores-animadores sobre el escenario (Paola Román, Laura Godoy, Yolanda Rodríguez y Juan Luis Clavijo). Aunque, también en 1993, estrenaron Somos amigos, de Mercedes Izquierdo; obra de títeres de manopla para niños.

De actores con marionetas (Mercedes Izquierdo, Juan Luis Clavijo y la incorporación de Irahí Romero) fue el montaje de El principito. El rey de lo invisible (1998), sobre el texto de Antoine de Saint-Exupéry. Luego Búho Teatro realizó las Óperas en miniatura-Sevilla (1999) como consecuencia de un encargo institucional para la promoción de la ciudad de Sevilla consistente en la representación de números independientes con fragmentos de tres óperas relacionadas con la capital andaluza: Don Giovanni, de W. A. Mozart; Carmen, de Georges Bizet; y El barbero de Sevilla, de Rosinni; esta última realizada por la compañía Teatro de las Maravillas, en la que sería la primera de una larga serie de colaboraciones entre las dos compañías. Pero el año 1999 también vería nacer Ajá Caperucita, una adaptación de Mercedes Izquierdo a partir de la obra de Carles Cano para títeres de manopla (animados por Irahí Romero, Ana Moreno y Andrés González) y La historia de la rana Pula Pula , de Mercedes Izquierdo, con figuras animadas por actores sobre un escenario (Mercedes Reyes y Daniel Carrasco).

Cartel de Una de ratones, 2002

El siglo XXI alumbró Una de ratones (2002), de Silvia Nanclares y Juan Luis Clavijo, animados por Mercedes Izquierdo, Juan Luis Clavijo e Irahí Romero, con títeres de mesa y sombras, y con dirección de Jorge Rivera y Juan Luis Clavijo; La verdadera historia de la Caperucita (2009, nueva versión de Ajá Caperucita, animada por Mercedes Izquierdo e Irahí Romero), en títere de guante; y Contando jorobas (2011), de actores con títeres en escena (Mercedes Izquierdo, Mercedes Reyes e Irahí Romero); ambas escritas por Mercedes Izquierdo. Buena parte de los espectáculos de Búho Teatro se han mantenido en su repertorio durante muchos años, convirtiéndose en auténticos clásicos del teatro infantil, siendo remozados cuando fue necesario (La ratita presumida, ¿Quién soy?, Somos amigos, Caperucita).

Mercedes Izquierdo e Irahí Romero en Contando jorobas, 2011. (Fot. M. J. González de la Lastra)

Sin embargo, buena parte de los esfuerzos de la compañía en el presente siglo se han dedicado a la coproducción con Teatro de las Maravillas (Jesualdo Díaz Calado), hasta el punto de constituirse como una nueva entidad denominada “Búho & Maravillas”, no obstante seguir trabajando cada una de las compañías por separado. Más allá de su colaboración inicial en la creación de Óperas en miniatura-Sevilla (1999), esta compañía mixta ha puesto en escena, hasta la fecha, un total de siete espectáculos.

Cartel de Diván el terrible, 2003

El primero de los espectáculos de Búho & Maravillas fue Diván el terrible (2003), de Paco Robles, utilizando títeres de diversas técnicas; la Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar (2004), de Luis Sepúlveda, con títeres de mesa; El color de los minerales (2007), de Julio Martínez Velasco, espectáculo de mesa y varilla encargado para la dinamización del Museo de Huelva; Los músicos de Brenes (2007), de Juan Luis Clavijo y Jesualdo Díaz, es una versión del cuento clásico Los músicos de Bremen que combina el títere transportado con el flamenco; en la versión libre de Juan Luis Clavijo y Jesualdo Díaz de El mago de Oz (2010), de L. Frank Baum, se repiten la técnica y la presencia protagonista del cante y baile flamenco; en La leyenda del grillo y la hormiga (2013), de Juan Luis Clavijo y Jesualdo Díaz, se utilizó la técnica del títere de varillas; finalmente, El príncipe feliz (2021), es una adaptación el texto de Oscar Wilde realizada con títeres de mesa.

Juan Luis Clavijo y Jesualdo Díaz en El príncipe feliz, Búho & Maravillas, 2021.  (Fot. M. J. González de la Lastra)

Cartel de la exposición 30 años Búho & Maravillas, 2016

Juan Luis Clavijo ha compartido en las últimas décadas su actividad como creador de espectáculos con la de gestor de festivales. Primero fue en el de La Posada de los Títeres en Sierra Morena, de Cazalla de la Sierra, Sevilla, cuando en 1999, tras la muerte de su creador, Alcides Moreno, se asoció a Jesualdo Díaz Calado (Teatro de las Maravillas) para continuar diseñando su programación anual; hasta la fecha. Y a partir de 2016, fecha de la jubilación de Guadalupe Tempestini, también se hizo cargo de la dirección artística de la Fiesta Internacional del Títere de Sevilla, labor que ha sabido realizar con la eficacia y dignidad que tan importante evento demanda.

Se podrían resumir en tres las principales aportaciones de la compañía Búho Teatro al renacer del teatro de títeres andaluz: su contribución a la creación y fijación de un repertorio de teatro de títeres propio –en la que los textos de Mercedes Izquierdo han jugado un importante papel–; la incorporación plena de las artes del flamenco al teatro de títeres –con la inclusión de artistas como la bailaora y cantaora Carmela La Chocolata; las bailaoras Kati Laine, Marta Balparda y Juana Iarreta; las cantaoras Cristina Soler y Ana Barba, o el cantaor Juan Morube; además de los guitarristas Rubén Silba y Francisco Gómez–; y, finalmente, la siempre muy activa participación de los miembros responsables de la compañía en las asociaciones y plataformas en defensa y promoción del teatro andaluz, especialmente infantil y de títeres –UNIMA Andalucía, Federación España e Internacional; ACTA; TEVEO o TIJA–.

Juan Romero, Cartel para Búho Teatro, 1998. (Fot. M. J. González de la Lastra)

Un premio entrañable, El Farolito, para una compañía de referencia en el ámbito de los títeres españoles. La coherencia de su trayectoria bien lo merecía.

Larga vida a Búho Teatro.