En estos días de reclusión, vale la pena resaltar algunas iniciativas peculiares que, con modestia y honradez, levantan proyectos de profunda significación titiritera en lugares insospechados. Nos referimos a la llamada Casa del Títere Las Lastrillas, una idea propuesta por la compañía Kaos Teatro de Granada y capitaneada por el titiritero y constructor de títeres y escenografías José Alberto Maldonado, que el Ayuntamiento de la localidad de Los Pueblos de Moclín, en la provincia de Granada, ha hecho suyo.

Las cosas no nacen porque sí, detrás de toda vida hay unos antecedentes que inspiran las líneas a seguir. Es el caso de José Alberto Maldonado, cuya afición por el teatro nació, como quien dice, en la más tierna infancia: ya de niño creció en los escenarios junto a su padre, el actor, cómico, ventrílocuo y marionetista, Alberto Maldonado Sabador. Vale la pena conocer estos orígenes, porque nos hablan de una época oscura y a la vez gloriosa de la historia del teatro en España, en unos años de enormes dificultades, con personajes algunos más y otros menos conocidos, cuya labor es necesario resaltar a modo de homenaje tardío, destacando los ingentes esfuerzos de toda una generación de cómicos de la legua durante los duros años de la posguerra y el Franquismo. Cuenta José Alberto:

Alberto Maldonado Sabador, con dos de sus muñecos de ventriloquía,

‘Todo comienza cuando mi padre se fuga de casa con 7 años para comenzar a trabajar con Pepe Pinto y Gracia de Triana participando en sus turnés. Trabajó luego durante años en el mundo del circo conociendo a personajes como Pompoff, Thedy y Emig. de los cuales aprendió el arte de los payasos. Más adelante se introduciría en el mundo de la ventriloquía viajando con el Circo Nacional y Chino por toda Europa. Siempre nos contaba que le hubiera encantado ir a Rusia, pero al circo en el cual viajaba en ese momento no lo dejaron poner su carpa. En el año 72 volvería a una demacrada España, reencontrándose con los 8 hermanos restantes que le quedaban de 18 que habían sido. Se instaló en un pequeño pueblo de Granada, Alfacar, donde conoció a la madre de sus hijos, Teresa. En 1974 se mudan al Albaycín y, para sacar a su familia adelante, monta una compañía infantil de variedades que se llamaría Globos de Color con varios compañeros que conocía, formándolos para poder realizar actuaciones por los pueblos de la comarca’.

José Alberto Maldonado, de niño, con su padre.

‘En 1982 funda el Carro de la Alegría, pero esta vez de manera familiar, involucrando a su esposa y a su hermana. Comienza a introducir marionetas en sus espectáculos, aún recuerdo que las primeras las realizaba modelando un globo con papel de periódico y cola, así construyó sus primeros títeres. Años después conocerá a un joven Alejandro Corral y su compañía Luna de Papel, el cual lo introdujo en el mundo de la goma espuma. En 1987 comienzo yo a trabajar con él a la temprana edad de 10 años en la compañía de mi padre, formándome como payaso y manipulador de marionetas. Durante 5 años trabajamos ante un público de lo más variopinto por los pueblos andaluces, hasta que en 1992 se disuelve la compañía a causa de la muerte de mi padre, Alberto Maldonado Sabador’.

El joven José Alberto, tras la muerte de su padre, abandona el Instituto para entrar en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Granada, olvidándose del teatro y adentrándose en el mundo del arte del Vaciado, aunque posteriormente escogería la especialidad de Diseño de Interiores.

José Alberto Maldonado, con uno de sus muñecos.

En 1998, al terminar la Especialidad de Diseño, decide retomar la construcción de marionetas y se matricula de nuevo en la Escuela de Artes en Especialidad de Marionetas, especialidad hoy en día desaparecida debido a los cambios en los planes de estudio.

En 1999, a través de unos amigos, entra a trabajar como manipulador en un proyecto de la Fura dels Baus, “Space Draws”, un evento realizado para el cierre de la Copa del Mundo de Esquí Alpino. Este episodio lo anima a volver a los escenarios y junto a Miguel Angel Sasiain, José Norberto Tomas, José Burgos y Antonio José Carmona, crean La Farsa. Elaboran en 5 meses su primer espectáculo, Vida y Muerte, en formato de performance y con títeres, con el que actúan en la inauguración de la Exposición de Títeres Marionetas y Movimiento organizada por Luis Javier Sánchez en la Escuela de Artes y en el Off del Primer Festival Internacional de Teatro con Títeres, Objetos y Visual de Granada

Marioneta de ‘The Evil Show. Historias de la puta rana’, de José Alberto Maldonado.

A partir de ese momento, no deja de crear tanto para él como para otras compañías (Metakuas, Mirapalo, El Tridente, Ruyna Teatro), escultores y decoradores. De esta manera surgirá Al que le pique que se raque, un cabaret de personajes esperpénticos, trabajando codo con codo con Toté Carmona y Miguel Angel Sasiain.

En abril de 2002, cambian el nombre de la compañía y pasan a llamarse Kaos Teatro, con la que trabajan en distintas disciplinas (títeres, teatro de calle, talleres, exposiciones y construcción de escenografía y decoración). 

En 2012 comienzan a trabajar en un nuevo proyecto de teatro de sala, volviendo a sus orígenes con el teatro de títeres para adultos, al crear la obra The Evil Show. Historias de la puta rana. Obra políticamente incorrecta, cruda y social en la que volcaron sus esfuerzos e ilusiones, y que estrenaron en el XIV Festival Internacional de Teatro con Títeres, Objetos y Visual de Granada.

José Alberto Maldonado, con una de las marionetas de ‘Réquiem’.

Suceden años de búsqueda y construcción en el taller, y en 2015 dan a luz su última creación, Réquiem, obra que pudo verse en la Fira de Titelles de Lleida del 2019, así como en el Museu da Marioneta de Lisboa. Un espectáculo de micro teatro con títeres y teatro visual de una duración de diez minutos.


Otro de los puntos importantes a destacar de Kaos Teatro, es la exposición Demos un paseo, en la que se muestra la trayectoria artística de José Alberto Maldonado, desde 1998 a 2005. Más de sesenta piezas para todos los gustos, moldes, hilo, guante, bunraku… Como dicen ellos mismos, ‘Un despliegue de imaginación y ternura con la que volver a ser un niño…’.

Visitas detrás del retablo, tras una actuación en la Fira de Titelles de Lleida.

Una exposición que, entre otros muchos lugares, pudo verse en uno de los Festivales Guant de Valls. La exposición, una selección del fondo de más de doscientas piezas de Maldonado, se halla instalada, con cambios periódicos en su composición, en La Casa del Títere Las Lastrillas, en los Pueblos de Moclín.

Un trabajo que los interesados podrán ver, una vez termine el confinamiento del COVID19, si viajan a Los Pueblos de Moclín, en Granada, y visitan La Casa del Títere Las Lastrillas.

Más información sobre Kaos Teatro aquí.

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