(Punchineli, de Luís Zornoza Boy. Foto de Manuel F. Minaya)

Seguimos nuestro recorrido artístico y otoñal por Zaragoza, esta vez subimos las escaleras hacia la terraza de El Palco, en el Teatro de las Esquinas, donde la organización de Títeres en Otoño, ha acondicionado el espacio para que podamos disfrutar de un espectáculo de guante.

El Teatro de las Esquinas.

Rutinas, de Eugenio Navarro

Este veterano artista, uno de los fundadores del desaparecido Teatro Malic de Barcelona y actualmente director de La Puntual, es un referente que traspasa fronteras en lo que a títeres se refiere.

Malic. Foto de Manuel F. Minaya.

Su espectáculo Rutinas, como bien dice su nombre, nos muestra algunos de los personajes tradicionales del títere de guante, realizando las rutinas que forman parte de su repertorio, acciones de su habitual dramaturgia bufonesca.

Malic y el fantasma. Foto de Manuel F. Minaya.

Es un espectáculo sin pretensiones, y justamente su sencillez y la maestría de Eugenio Navarro consiguen que se ilumine el rostro de la audiencia en una  conexión inmediata.

Espectador. Foto de Manuel F. Minaya.

Escuchamos la lengüeta, y como en todos los espectáculos de guante, el público conoce su papel y participa de forma constante en los momentos que la escena lo demanda. La simpatía hacia Malic, personaje principal, consigue que niños y adultos se entreguen sin condiciones a aquello que pasa en el escenario. Siguiendo las acciones de Malic, riéndose de sus equívocos, acompañándole en sus infortunios, exorcizándose con sus porrazos, y disfrutando de su picardía e ingenuidad.

Eugenio Navarro en el saludo. Foto de Manuel F. Minaya.

El teatrino, una estructura dúctil, cambiando de ángulo hacia el espectador, nos marca el inicio y el fin del espectáculo. Un juego que Navarro realiza con la naturalidad de le dan los años de experiencia. Su presencia amable hace que nos quedemos con ganas de ver más de sus rutinas y divertirnos con ellas.

Punchinelis, de Luís Zornoza Boy

En este mismo espacio, en una sala continua, nos encontramos otro teatrino, es el de Luis Zornoza, director de Siesta Teatro, también maestro del títere de guante, investigador, director y dramaturgo, quien posee un recorrido profesional por toda Europa.

El titiritero, ojo avizor. Foto de Manuel F. Minaya.

Su estética muy cuidada, con personajes estilizados, nos cautiva. La estructura del teatrino con colores neutrales, y una ventana traslucida deja ver a los personajes que aparecerán en la sí colorida escena. 

El banquete del lobo. Foto de Manuel F. Minaya.

Su presentación, diáfana y espontánea nos indica nuestro papel como público de Polichinela, incluso nos informa sobre los diálogos que, como espectadores,  toca decir.

Foto de Manuel F. Minaya.

Comienza la función, y sus personajes hermosos van al ritmo de la cachiporra, dejándonos asombrados, pues la sutileza se mezcla con el desparpajo. Consiguiendo un humor ácido, muy inglés. Tal vez, fruto de la influencia que esta cultura ha dejado en Zornoza, tras años de estancia en Reino Unido.

Luís Zornoza Boy en el saludo. Foto de Manuel F. Minaya.

Como público, no sólo disfrutamos de los personajes que Luis Zornoza nos muestra en escena: un precioso Lobo, unos inocentes Pájaros, La Muerte y el conocido Punchineli;  Sino que además podemos seguir, por esa ventana traslucida incluida en el teatrino, sus movimientos y adelantarnos a lo que ya sabemos que pasará en escena: los garrotazos, las persecuciones, los enfrentamientos.

Foto de Manuel F. Minaya.

Por breves 20 minutos entramos en un espectáculo que mezcla ironía, alegoría y magia, tres elementos que Luis Zornoza maneja con la soltura que le da su magnífica trayectoria.

¿Cuántas estrellas puedes contar?, de Títeres sin Cabeza

Bajamos de nuevo las escaleras, esta vez con prisa, para no perdernos la breve muestra que la compañía aragonesa Títeres sin Cabeza, hace de ¿Cuántas estrellas puedes contar?, un espectáculo cuyo estreno está programado para el 28 y 29 de noviembre en el Teatro Arbolé.

Alicia Juárez con dos títeres. Foto de Manuel F. Minaya.

La compañía ha logrado contarnos, sin perder la lógica dramática, un fragmento del espectáculo: la leyenda japonesa de Tanabata o el amor entre Vega y Altair.

El sonido de un ¡Gong! da inicio al espectáculo, y empezamos a observar los detalles de la escenografía, materiales nobles que nos envuelven en un clima poético. Un vestuario que refiere el atuendo del típico kimono japonés, con telas estampadas, bellamente combinadas y una iluminación tenue que nos invita a entrar inmediatamente en la atmosfera de la leyenda. Música en directo de la guitarra de Fernando Martínez acompañada del sonido de un palo de lluvia y la voz de Alicia Juárez, completan los elementos que nos introducen en el argumento de la obra: el origen del cosmos.

Foto de Manuel F. Minaya.

Orihime e Hikoboshi son los protagonistas de la leyenda de Tanabata, personajes representados por dos títeres de mesa que mantienen una estética oriental. Su aspecto lineal, sin demasiados detalles hace que podamos completar sus gestos con nuestra imaginación. La manipulación es directa, delicada, y en algunos momentos son las propias manos de la titiritera las que complementan el cuerpo de los títeres, lo que da agilidad a sus movimientos.

Fernando Martínez, el músico. Foto de Manuel F. Minaya.

Este espectáculo forma parte de una investigación, donde ciencia y mito se unen para narrar a los más pequeños el origen de las estrellas. Nos cuentan sus creadores que en el proceso de creación ha participado la científica Sara Muttoni, quien se ha encargado de asesorar desde su perspectiva científica el guión. El origen de este espectáculo ha estado inspirado, entre otros personajes y leyendas, en la vida de la astrofísica americana Sally Ride una de las primeras mujeres en llegar al espacio exterior.

Cabe destacar que la dulzura de la voz de Alicia Juárez nos lleva por la narración de forma encantadora, y nos deja con ganas de ver todos los matices que esta joven actriz es capaz de dar en escena.

Foto de Manuel F. Minaya.

Deseamos que el próximo estreno de ¿Cuántas estrellas puedes contar?,  sea un éxito y que llene de brillo el escenario del Teatro Arbolé. Y es justamente allí donde nos trasladamos para ver Encuentracuentos, del reconocido  clown catalán Marcel Gros.

Encuentracuentos, de Marcel Gros

Encuentracuentos es un espectáculo que mezcla diferentes disciplinas, y que reflexiona sobre la creatividad. Marcel Gros sin dejar su clown ingenuo, nos descubre la poética que se esconde detrás de elementos sencillos y conocidos: una escoba, un cubo de basura, simples folios de papel.

Foto cia. Marcel Gros.

A través de rimas, de la trasformación de materiales y de la animación de estos, Marcel Gros nos va contando breves historias que él descubre en escena.

Foto cia. Marcel Gros.

La escenografía, está compuesta por estructuras geométricas móviles que pueden ir cambiando, con tonos básicos como el amarillo, el rojo, el blanco y el negro, logrando en conjunto una puesta en escena curada y limpia.

Foto cia. Marcel Gros.

Marcel Gros con su amplia experiencia como clown, sabe meterse al público en el bolsillo y desde principio a fin seguimos sus aventuras, creemos en su imaginario y lo acompañamos en sus cavilaciones en torno a la creación de historias.

Encuentracuentos trailer hd from Marcel Gros on Vimeo.


Este espectáculo nos deja con una sensación de alegría en el cuerpo, una emoción tan necesaria en estos tiempos. Y es que como dice el mismo Marcel Gros, una vez acabado el espectáculo, la cultura cura.

Foto cia. Marcel Gros.

Nos despedimos así de esta edición de Títeres en Otoño, programación que seguirá hasta el próximo domingo 18 de octubre, llevando teatro seguro al público de Zaragoza.

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