(Títere principio s.XX. Colección de Julio Martínez Velasco)

Don Cristóbal y su amigo Julio.

Atardece. En una plaza encalada de un poblado de las marismas, se encuentra montado un retablo de títeres de cachiporras. Delante permanece alguien que parece ser un presentador. Se ve algo nervioso. Lee en voz baja unos papeles que tiene entre sus manos. Hace ademanes como si delante suya hubiese público.

Personaje de la obra ‘El Barbero de Sevilla y el Tío Colilla’, de Julio Martínez Velasco. Títeres de Justo Girón.

Sale D. Cristóbal interrumpiendo al Presentador que se dispone a hacer como que presenta una función de cristobitas.

D. CRISTÓBAL. ¿Ha venido ya D. Julio?

PRESENTADOR. No, anda en la azotea haciendo una obrita de teatro para los vecinos.

D. CRISTÓBAL. ¿Otra vez anda con esas?

(D. Cristóbal se marcha desesperado)

Personaje de la obra ‘El Barbero de Sevilla y el Tío Colilla’, de Julio Martínez Velasco.
Títeres de Justo Girón.

(El Presentador nuevamente intenta su cometido pero D. Cristóbal aparece de nuevo y esta vez más insistente)

D. CRISTÓBAL. ¿Ha llegado ya D. Julio?

PRESENTADOR. No, está armando un teatrillo de recortable a sus nietas, además, no me interrumpa más que no puedo ensayar la presentación y no se preocupe, que D. Julio vendrá a verla.

Personaje de la obra ‘El Barbero de Sevilla y el Tío Colilla’, de Julio Martínez Velasco.
Títeres de Justo Girón.

D. CRISTÓBAL. ¿Pero cómo que a verla? Sí él lo que tiene que hacer es ponerse aquí detrás y hacer la función.

PRESENTADOR. Pues vaya, no sabía que él era… (Interrumpe D. Cristóbal)

Personaje de la obra ‘El Barbero de Sevilla y el Tío Colilla’, de Julio Martínez Velasco.
Títeres de Justo Girón.

D. CRISTÓBAL. Venga usted pa’cá señó presentador, se nota que usted es más poeta que titiritero y no conoce la historia de D. Julio y nosotros, los cristobitas. Le voy a contar, acérquese más, hombre, que no le voy a endiñá con la cachiporra. D. Julio es titiritero y comenzó con estas cosas del teatro desde mu chico cuando iba al teatro con sus padres ¡con seis años! Fíjese usted si era espabilao el niño. (Abre grande sus brazos) A él le maravillaban esos decorados tan grandiosos (Moviendo la cabeza) y como subían parriba y como bajaban pabajo, no como estas cortinillas que me ha puesto usted en este teatrillo y que huelen a arcanfó… y de pronto, como le digo, aparecía un bosque, un palacio…Grandioso. Cómo se emocinaba, cómo se emocinonaba…

Personaje de la obra ‘El Barbero de Sevilla y el Tío Colilla’, de Julio Martínez Velasco.
Títeres de Justo Girón.

En la azotea de su casa representaba de chiquillo obritas que mismamente escribía. Colgaba en los cordeles con los palillos de la ropa unas sábanas y mantas, Fíjese que ya ahí comenzaba a verse que sería un autor teatral con cierto humor negro y sarcasmo, pues no que, y fíjese lo que le digo, una de las obritas se llamaba «El muerto vivo». Pero lo emocionante fue el día en que los Reyes Magos le trajeron un teatrillo de recortable. Si hubiese visto usted ese brillo en sus ojos. ¡Oh, lo que disfrutaba escribiendo obritas para sus recortables!

(Susurrando al Presentador como si fuese a contarle un secreto) ¿Pero quiere usted saber cuándo nos descubrió de verdad a nosotros los títeres y le despertó el gusanillo?

PRESENTADOR. Sí, claro, ya no me deje así.

Personaje de la obra ‘El Barbero de Sevilla y el Tío Colilla’, de Julio Martínez Velasco.
Títeres de Justo Girón.

D. CRISTÓBAL. Pues un día, allá por el año 42, cuando este país andaba corto de libertad y sobrao de hambre, estaba D. Julio bicheando por el mercadillo del Jueves y encuentra a un chamarilero que sobre una manta vieja vendía unos títeres. D. Julio se quedó maravillado al verlos. Cuando regresaba a su casa, se fue pensativo sobre los motivos del por qué aquel titiritero le había vendido a aquel chamarilero sus títeres si con estos se ganaba el pan, qué podía haberle pasado a este titiritero para abandonarlos…Tanto le llegó al alma eso que al jueves siguiente fue de nuevo al mercadillo para comprar todos los títeres y devolvérselos al titiritero. Cuando llegó al Jueves, le preguntó al vendedor que dónde podía encontrar al titiritero y este le dijo que estaba en una fonda cercana en la Plaza de los Carros. Cuando llegó D. Julio, la casera le dijo que lo habían echado a la calle porque estaba tísico. (D. Cristóbal trágico y haciendo grades aspavientos) ¡Una trigedia, una trigedia! (Cambia de nuevo de actitud y continúa narrando la historia) D. Julio de pronto pensó que dónde iba a encontrarlo ahora, a saber dónde andaría. Entonces tomó una decisión, él en homenaje a aquel titiritero, sería su sustituto y recorrería los caminos de Andalucía con sus títeres. Uy, veo señor presentador que se ha emocionado. (Entra D. Cristóbal detrás de las cortinas del teatrillo y trae un pañuelo en la mano) Ande, coja usted este pañuelo de la Rosita pero devuélvamelo rapidito, que ella es muy enamoradiza y usted tiene buena pinta.

Títere principio s.XX . Colección de Julio Martínez Velasco.

(Prosigue D. Cristóbal con su relato) Pero este solo es el comienzo. Pasó el tiempo y entre risas y guiños convenció a su novia de esta locura titiritesca. Hicieron un primer retablo para ir por las casas particulares sin que se enterase nadie porque los títeres estaban prohibidos por la censura franquista.

Títere principio s.XX . Colección de Julio Martínez Velasco.

Luego hizo otro retablo porque lo contrataron el Club de Empleados del Banco Español de Crédito y en vez de pedir dinero, les dijo que le hiciesen un retablo y lo llamó «Pipirijaina del Titirimundi», que ahora no le voy a explicar a usted de dónde viene el nombre porque se ve que usted es un señor estudiado…

Títeres principio s.XX . Colección de Julio Martínez Velasco.

PRESENTADOR. (Recolocándose su pajarita y a punto de dar una docta conferencia) Pues sí que sé de dónde viene ese nombre y le voy a explicar. En el teatro del Siglo de Oro era una compañía de tres actores y «titirimundi» era una colección de figuras o muñecos de representaciones callejeras que…(D. Cristóbal hace uso de su cachiporra y golpea en el teatrillo interrumpiendo al presentador que con el susto se le ha caído hasta la pajarita ).

Títere principio s.XX. Colección de Julio Martínez Velasco.

D. CRISTÓBAL. Pues ahí se equivoca. Don Julio dice que a «titirimundi» se le llamaba al baúl cargado de vestuarios y atrezzos que traían las compañías ambulantes italianas que venían a Sevilla en el siglo XVII y él sí que es un maestro en la materia.

PRESENTADOR. Pues no sabía eso.

Títere principio s.XX. Colección de Julio Martínez Velasco.

D. CRISTÓBAL. Bueno, pues como le decía, por el 1958 se convierten en compañía profesional y van girando por toda Andalucía hasta que se jubila casi en las últimas décadas del pasado siglo. En estas giras le van sucediendo todo tipo de anécdotas, como aquella que le pasó en un poblado de las marismas igual que este. Fíjese, una vez cuando terminaron la función, uno de los chiquillos asistentes, le birló uno de sus títeres y echó a correr. Cuando D. Julio se dio cuenta, fue tras él. En un momento, observó al niño que le gritaba al títere: «¡Habla hijo puta, habla como hacías antes!»  D. Julio se emocionó y se sintió orgulloso porque aquel niño durante la función no había sentido que detrás del títere había una persona que lo manipulaba y fue incapaz de quitárselo.

(El presentador ríe junto a D. Cristóbal).

D. CRISTÓBAL. Ah, no le he dicho a usted que en el tiempo que estuvo dedicado a los títeres, se rodeó de artistas que colaboraron con su compañía, como Francisco García Gómez, Manuel Ferrand, Justo Girón, Rafael Calderón… Es que D. Julio tenía un montón de amistades.

PRESENTADOR. Bueno, D. Julio parece que tarda.

Títere principio s.XX. Colección de Julio Martínez Velasco.

D. CRISTÓBAL. Estará haciendo alguna crítica para el ABC, porque sabe usted que D. Julio también fue crítico de teatro de este periódico y no solo eso, escribió un montón de obras de títeres, de teatro, ensayos, investigaciones. Le digo sólo unos cuantos porque si se los digo todos, se me seca el gaznate. (D. Cristóbal comienza a nombrar todos los libros de carrerilla:)

Títere principio s.XX. Colección de Julio Martínez Velasco.

Arlequín vence por fin, La robusta Robustiana,  Don Diego de noche,  La primera aventura de don Juan,  Libertad para jugar,  El Pijota, el Veleta y el bollo con manteca,  Don Cornelio Bravo, el marido ultrajado, o El asunto se puso negro en la base de Morón, ¡Atila, toma tila!,  Los tataranietos de los titiriteros,  Liebre, libre, libra libro, El tío Coliya,  Rompecabezas,  El Teatro Alameda y la Feria Internacional del Títere de Sevilla, Aquellos viejos teatros sevillanos…(D. Cristóbal va quedándose sin aire)

PRESENTADOR. Pare, pare que ya veo que escribió un sin fin de libros.

Títere principio s.XX . Colección de Julio Martínez Velasco.

D. CRISTOBAL. Y premios recibió una jartá. Pero uno le hizo mucha ilusión que fue el de socio de Honor de la Unión Internacional de la Marioneta de Andalucía. Por si no lo sabía, D. Julio fue pionero en eso de asociarse los titiriteros, cuando en este país no se podían ni reunir dos personas en la calle porque si no te daban cachiporrazos los grises o la binemérita. Fue fundador de la UPROMA (Unión de Profesionales de la Marioneta) de ADAM (Asociación de Amigos de la Marioneta), UT (Unión de Titiriteros). Y ya por fin en los años de la Transición, (D. Cristóbal imposta la voz y pone acento argentino) y gracias a dos titiriteros argentinos que llegaron exiliados a  Sevilla, Alcides Moreno y Guadalupe Tempestini, crean la UNIMA (Unión Internacional de la Marioneta). Por cierto, ellos dos también crearon el Fstival Internacional del Títere de Sevilla, que es el más antiguo de España y donde D. Julio actuó muchas veces con su Pipirijaina del Titirimundi.

(De pronto toda la conversación se ve interrumpida por un niño que trae en su mano una talega. Se acerca al presentador y se la entrega. Se marcha y se sienta solo en la plaza. D. Cristóbal permanece inmóvil sobre el teatrillo. El presentador abre la bolsa de tela y saca un títere de guante de papel encolado que es una réplica de Julio Martínez Velasco. El presentador gira la cabeza y de pronto ve que la plaza se ha llenado de público. Sonríe y mira a D. Cristóbal. El presentador por fin hace su presentación que había estado ensayando. Entra detrás del teatrillo. D. Cristóbal cobra vida de nuevo y espera)

D. CRISTÓBAL. D. Julio, ¿Viene o no viene? Tenemos que comenzar la función.

(Aparece el títere de D. Julio y comienza la función. El público aplaude entusiasmado en aquella plaza encalada de aquel poblado de las marismas…)

Se baja el telón

Sobre este artículo.

Cuando Toni me comentó si podía escribir algo sobre Julio Martínez Velasco, me vino a la memoria cuando lo conocí. Fue en el año 89, cuando coincidimos montando la exposición de títeres de UNIMA-Andalucía en la Feria Internacional del Títere de Sevilla. Yo llevaba poco tiempo en la Escuela de Artes y Trabajos de Gelves, en la sección de Títeres y recientemente me había hecho socio de UNIMA. Me lo presentó Paco Cornejo, por aquel entonces profesor en dicha escuela.

Julio Martínez Velasco. Foto del CDAEA.

Recuerdo que Julio estaba colocando sus títeres y me mostró la nariz desgastada de uno y me dijo: «¿Ves?, este ya ha recibido demasiados cachiporrazos»  Y se echó a reir. Me contó alguna de las anécdotas que he escrito aquí y que gracias al Centro de Documentación de las Artes Escénicas de Andalucía, me han refrescado la memoria. Después de aquel encuentro coincidimos en alguna Feria del Títere, algún congreso de UNIMA y en presentaciones de sus libros, incluso vino a ver alguna de mis funciones. Siempre tendré un buen recuerdo suyo. Aprovechando que hace poco tuvo lugar la 39 Feria Internacional del Títere de Sevilla, para rendirle un homenaje, escribo hoy sobre él.

Julio Martínez Velasco con Ana Santa Cruz y Tomás Pombero, en la presentación del libro “Aquellos viejos Teatros sevillanos” en el CDAEA.

Referencias:

  • Los textos clásicos en el Teatro de Títeres. Ponencia de Julio martínez Velasco. 2º Congreso de Titiriteros. UNIMA-Federación España. Sevilla-Mayo 1995.
  • El Teatro Alameda y la Feria Internacional del Títere de Sevilla. Julio Martínez Velasco. Ayuntamiento de Sevilla. 2002.
  • Aquellos Viejos Teatros Sevillanos. Memorias de un crítico. Julio Martínez Velasco. Agencia Andaluza de Instituciones Culturales. Consejería de Cultura. Asociación de la Prensa de Sevilla. 2001.
  • Entrevista a Julio Martínez Velasco Las voces de la escena. Centro de Documentación de las Artes Escénicas de Andalucía. 2017

Tomás Pombero. Sevilla 2019.

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